Un plan de manejo de basura tecnológica transforma una bodega desordenada en un flujo controlado. Sirve para empresas que generan bajas de equipos de forma recurrente o que están preparando una renovación tecnológica.
Diagnostica el flujo actual
Identifica dónde se originan las bajas, quién autoriza, dónde se almacenan los equipos y cuánto tiempo permanecen allí. Busca pérdidas de inventario, mezcla de materiales y soportes de datos sin control.
Define una zona temporal
La zona debe ser seca, accesible solo para personal autorizado y suficientemente ordenada para separar equipos. Evita pasillos, salidas de emergencia y exposición a golpes o humedad.
Usa categorías operativas
- Reutilizable o pendiente de prueba.
- Equipo completo para reciclaje.
- Soporte con datos.
- Componentes y cables.
- Baterías u otros elementos especiales.
Establece una frecuencia
El retiro puede programarse por volumen, por proyecto o con una frecuencia fija. Esperar a que la bodega colapse suele aumentar costos y dificulta el inventario.
Integra seguridad y documentos
Define quién autoriza la salida y qué respaldo se requiere. Los soportes deben tratarse según la política de información. Puedes revisar la guía de ciclo de vida de activos TI.
Mide resultados útiles
- Cantidad de activos retirados.
- Porcentaje reutilizado o recuperado.
- Soportes tratados.
- Sedes atendidas y frecuencia.
- Tiempo desde la baja hasta el retiro.
Ajusta el plan
Después de cada operación revisa diferencias de inventario, tiempos de carga y calidad de la información inicial. Un buen plan se vuelve más simple con cada ciclo.
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