Entender cómo funciona el reciclaje electrónico permite distinguir una gestión trazable de un simple retiro. El proceso puede variar por lote, pero normalmente combina evaluación, logística, seguridad, reutilización y clasificación de materiales.
1. Evaluación inicial
La empresa informa tipos de equipos, cantidades, ubicación, fotografías, accesos y necesidades documentales. Con esos antecedentes se define factibilidad, alcance y condiciones.
2. Preparación e inventario
Los equipos se agrupan por categoría y estado. Cuando corresponde, se registran números de serie o códigos internos y se separan discos, SSD y otros soportes.
3. Retiro y recepción
La logística considera carga, transporte y control de lo retirado. En operaciones empresariales conviene acordar previamente responsables y documentos.
4. Reutilización o recuperación
Los equipos con vida útil pueden evaluarse para reutilización o recuperación de componentes. La jerarquía de la Ley 20.920 prioriza prevenir, reutilizar y luego reciclar antes de eliminar.
5. Tratamiento de datos
Los soportes se someten al proceso definido: borrado seguro para reutilización o destrucción física cuando la política lo exige. Revisa nuestro proceso para discos duros.
6. Desarme y clasificación
Los equipos no reutilizables se desmontan para separar metales, placas, cables, plásticos y otras fracciones. Cada material sigue una ruta de valorización o disposición adecuada.
7. Respaldo documental
Según el servicio, la operación puede cerrar con inventario, acta, evidencia del tratamiento o certificado. El alcance y los plazos deben acordarse desde el inicio.
Marco chileno
La Ley 20.920 establece el marco de responsabilidad extendida y la jerarquía de manejo de residuos en Chile.
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