Los computadores en desuso pueden ser activos recuperables, fuentes de repuestos, residuos reciclables o soportes con información sensible. Por eso no conviene tratarlos a todos de la misma manera.
Primero: confirma la baja
Antes de mover un equipo, valida que esté autorizado para salir del inventario. Registra número de activo o serie cuando sea necesario y comprueba si incluye cargador, disco u otros accesorios.
¿Puede reutilizarse?
Un computador funcional puede reasignarse, repararse o recuperarse para repuestos. Evalúa antigüedad, estado, rendimiento, licencias, posibilidad de borrar los datos y demanda real de uso.
¿Contiene información?
Discos duros y SSD pueden conservar archivos incluso cuando el computador no enciende. Sepáralos y aplica la política definida: borrado seguro para reutilización o destrucción física cuando corresponda.
¿Cuándo va a reciclaje?
Cuando la reparación no es viable o el equipo está incompleto, se puede desmontar y clasificar. Placas, cables, metales y otros materiales siguen rutas diferentes.
Matriz de decisión rápida
- Funciona y es seguro: evaluar reutilización.
- Es reparable: comparar costo y vida útil esperada.
- No es reutilizable: separar componentes y reciclar.
- Tiene datos: tratar el soporte antes del destino final.
- Está dañado o tiene batería crítica: aislar e informar.
Evita la acumulación indefinida
La bodega no resuelve la baja. Con el tiempo se pierden registros, se mezclan accesorios y disminuye la posibilidad de recuperación. Una política de retiro periódico mejora control y espacio.
Retiro empresarial
Endesuso coordina retiros que pueden ser sin costo bajo ciertas condiciones, según volumen, ubicación, composición y factibilidad.
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